La campaña de movilización ambiental Hora del Planeta nació hace más de una década en Sidney, en el año 2007, como gesto simbólico para llamar la atención sobre el problema del cambio climático.
Un sencillo gesto que consiste en apagar las luces de hogares, negocios, edificios y monumentos durante una hora.
Una acción que después articularía un creciente movimiento mundial del que ya forman parte miles de ciudades de 188 países, que en pasadas ediciones apagaron más de 17.000 monumentos y edificios, algunos tan emblemáticos como la estación espacial o la Torre Eiffel.
Hora del Planeta une a ciudadanos, empresas, ayuntamientos e instituciones para denunciar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

En la actualidad, además de ser un símbolo (apagar la luz durante una hora)
, promueve acciones directas para luchar contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Por ejemplo,
inspiramos estilos de vida sostenible y fomentamos el desarrollo renovable.