lunes, 19 de marzo de 2012

Recibiendo la primavera

Oria recibe la primavera de 2012 con unas temperaturas muy agradables. Según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, comenzará el martes 20 de marzo a las 6h 14m hora oficial peninsular, una hora menos en Canarias. Esta estación durará 92 días y 18 horas, y terminará el 21 de junio con el comienzo del verano. Por otra parte, el domingo 25 de marzo tendrá lugar el cambio de hora, recuperando el horario de verano. A las 2 de la madrugada hora peninsular del domingo habrá que adelantar el reloj hasta las 3 (la 1 de la madrugada en Canarias pasarán a ser las 2), con lo que este día tendrá, oficialmente, una hora menos.

Desde el punto de vista astronómico, lo más destacado de la primavera de 2012 será el tránsito de Venus por delante del Sol el 6 de junio, evento que no volverá a suceder hasta el año 2117. En España sólo podrá verse (y con dificultad) en sus últimas fases.

Si no se dispone de ningún telescopio, se pueden observar las lluvias de meteoros que se producen ocasionalmente. La lluvia más importante de la primavera suele ser la de las Eta Acuáridas, cuyo máximo se da alrededor del 5 de mayo. Esta es la época del año en que la longitud del día se alarga más rápidamente. A las latitudes de la península, el Sol sale por las mañanas antes que el día anterior y por la tarde se ponemás tarde. Como consecuencia, el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte aumenta casi tres minutos cada día.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Procesionaria del pino

¡¡PELIGRO!! Todos  aquellos que tengáis niños o mascotas tened mucho cuidado cuando salgáis al campo a pasear, pues estamos en época de la oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa Schiff) y el contacto con esta puede provocar reacciones alérgicas en personas e incluso llegar a la muerte en animales.

Las orugas están recubiertas por unos pelillos urticantes que se dispersan y flotan en el aire, produciendo irritación en piel, ojos y nariz.

La Procesionaria del pino produce importantes daños, especialmente en Pinos, aunque también ataca a Cedros y Abetos. Las orugas construyen nidos o bolsones de seda que les sirven de refugio para pasar los fríos del invierno.

Cuando llega la primavera, o finalizando el invierno (desde febrero a primeros de abril), las orugas descienden en fila al suelo, de ahí el nombre de Procesionaria; se entierran y crisalidan dentro de un capullo, del que surgen en verano las mariposas que se aparearán dando comienzo a un nuevo ciclo.

Hay varios métodos para controlar esta plaga:
                                                                                             
• Bacillus thuringiensis
• Insecticidas inhibidores del crecimiento
• Insecticidas químicos convencionales
• Trampas con feromonas
• Cortar y quemar los bolsones
• Romper los bolsones
• Barreras físicas
• Fomentar y proteger las aves insectívoras

Más información sobre los métodos en infojardin.es

jueves, 1 de marzo de 2012

Tiempo de labrar

El propósito de la labranza es preparar el suelo para el cultivo. Tradicionalmente esta preparación se realiza empleando un arado, que penetra en el suelo y voltea la tierra, arrancando o eliminando las malas hierbas que crecen en el terreno, removiendo y aflojando las capas superficiales del suelo y dejando un lecho con la humedad suficiente para que germinen las semillas sembradas. Hoy, muchos agricultores siguen un programa de labranza mínima o reducida para conservar el suelo. En este tipo de labranza la materia vegetal muerta que queda en el suelo tras la cosecha se deja encima, o bien bajo tierra, a poca profundidad, en vez de ser introducida profundamente con el arado, como ocurre en la labranza tradicional; ello contribuye a mantener la humedad en el interior y a proteger el suelo de la erosión. La época más idónea, tanto para pastos como para cultivos suele ser entre los meses de noviembre (la 1ª labranza) y marzo y abril (la 2ª labranza).

La palabra labrar deriva del latín laborāre, que tenía el significado genérico de trabajar.

La finalidad de la labranza es la de:

    * Facilitar la circulación del agua para un riego correcto.
    * Destruir las malas hierbas.
    * Hacer menos compacta la tierra, adecuándola así para la siembra agrícola.

Tipos de labranza
* Labranza superficial: En general de menos de 20 cm de profundidad y sin recorrer la tierra. Se hacen con los llamados cultivadores que son aparatos dotados de un conjunto de púas que se desplazan arrastradas por un tractor. Actualmente es el tipo de labranza que se emplea en la agricultura ecológica por ser la menos dañina para los suelos.

    * La labranza profunda o tradicional: Suele ser de una profundidad superior a los 20cm. Este es el tipo más empleado por los agricultores a lo largo de la historia, pero se ha demostrado que el daño producido en plantaciones, sobre todo de frutales, es mayor que el anterior. Cuando la capa fértil no es muy gruesa, ésta queda sepultada a 20 o 25 cm. después del labrado, mientras que en la superficie queda expuesta la tierra más pobre; esto obliga a fertilizar para disponer de cosechas productivas.

    * La labranza con cuchillas rotativas deja la tierra especialmente desmenuzada para poder ser sembrada, pero ocasionan una capa compactada alrededor de la parte arada que es muy perjudicial.

    * Manualmente, el desherbaje o quitar las malas hierbas se hacen aún hoy día con azada o azadón y también desbrozadotas.

    * Desfondado: Es la práctica más agresiva contra los suelos, pero a su vez necesaria para arreglar el terreno a cultivar. Este método no se emplea en los cultivos de riego, sino en los terrenos de secano, como para el almendro.

Evolución histórica de la labranza

El uso del arado romano, normalmente de madera y de tracción animal (bueyes o équidos) perduró hasta la mecanización agraria del siglo XX. A partir de entonces los arados mecánicos y los tractores permitieron arar la tierra con una mayor profundidad, algo que puede dar paso a procesos erosivos de pérdida del suelo

En la actualidad la tendencia es a labrar menos y aplicar técnicas como labrar perpendicularmente a la pendiente, con el objeto de reducir la erosión. El uso de herbicidas o de guadañadoras permite actualmente prescindir de las azadas para eliminar la mala hierba.

Estudios recientes demuestran que labrar sólo temporalmente aumenta la infiltración de agua y que el balance hídrico es más favorable si no se perturba la tierra. Además no labrar permite que los cultivos perennes tengan más raíces cerca de la superficie.

Trabajar el suelo para realizar sus siembras con el fin obtener el alimento fue una de las primeras preocupaciones del hombre. Las primitivas herramientas fueron construidas toscamente de madera, hueso y piedras con las que se removía un pequeño surco. De esta manera, el área que se podía trabajar y sembrar era muy limitada.

domingo, 5 de febrero de 2012

Frío en Oria

A comienzos de febrero nos preparamos para una ola de frío siberiana y menudas fueron las heladas, con mínimas de hasta -7º en horas de madrugada en el casco urbano y máximas de 4º, pero de lluvia o nieve como estaba previsto según la AEMET, ni gota; con lo necesitados que están nuestros campos de ese líquido tan preciado.

Al menos nos que queda el poder contemplar las vellas estampas invernales de fuentes, chorros, cascadas, cauces congelados, charcos, balsas y chuzos expectaculares.
 
"Cauce". Peter G.

"Bebedero". Yasmina F.
"Cascada". Peter G.




"Chuzo". Onofre R.
"Escape acequia". Peter G.

"Fuga helada". Andrés M.



"Piscina". Jorge M.
"Balsón". Ana V.













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jueves, 2 de febrero de 2012

Consejos de poda

Una poda mal realizada puede llegar a causar la muerte de una planta.

La poda bien hecha favorece la adecuada distribución de las ramas, de modo de garantizar que la luz del sol llegue también al interior de la planta, crezca de manera armónica y florezca mejor.

Especialmente en los frutales, el crecimiento excesivo afecta la producción de flores y luego frutos: la planta concentra sus energías en crecer y no en dar frutos.

Las podas en primavera son un gran castigo para las plantas, porque es el momento en el que más necesitan las hojas. Podar en invierno preferentemente.

Jamás podar en invierno un arbusto o árbol que florezca en la primavera, ya que la producción de nuevos brotes y flores se vería seriamente dañada. Hay que podar después de su floración.
 
Una buena poda es vital para los rosales. Las rosas de pie bajo se podan en forma de copa abierta, despejando el interior para que entre la luz del sol: cortar todas las ramas que entorpezcan el eje central de la planta y dejar 3 a 4 varillas "de esqueleto" con no más de 4 yemas cada una; cuida que la última yema mire hacia fuera. Quitar las ramas que miran hacia el centro y dejar las que apuntan hacia afuera.

Los setos de Ciprés y de otras Coníferas no se deben rebajar en exceso ya que rebrotan muy poco de madera vieja y se quedará seco. Nunca has de llegar a la madera vieja con el cortasetos o la tijera. Un seto de Coníferas viejo generalmente es mejor arrancarlo y plantar uno nuevo, puesto que el rebrote de madera vieja es escaso y nunca cierra por completo.

En árboles ornamentales distinguimos 3 tipos de poda:

a) Poda de formación
b) Poda de mantenimiento
c) Podas excepcionales


a) Poda de formación

La Poda de Formación se hace durante los primeros años tras la plantación y sus objetivos son obtener una estructura de ramas principales fuertes y bien distribuidas y situar la copa a cierta altura del suelo. Si no se hiciera Poda de Formación y se dejara al árbol totalmente libre, seguramente tendría un aspecto poco ornamental o "salvaje" y eso, en la mayoría de los casos no conviene.

b) Poda de mantenimiento


Una vez que tenemos el árbol bien formado, es decir, con la copa a una cierta altura, con sus ramas principales y secundarias elegidas y bien dispuestas, habrá que practicar durante toda la vida del ejemplar una Poda de Mantenimiento.

La poda de mantenimiento consiste en eliminar elementos indeseables como ramas secas, tocones, chupones, ramas con riesgo de rotura, ramas que estorben el paso de personas o toquen cables o edificios, aclarar la copa de ramaje excesivo, etc.

En algunos árboles, se poda para evitar las flores o frutos. Por ejemplo, es muy corriente podar los Chopos, principalmente los pies femeninos, para evitar que se formen flores, las cuales producen alergias en primavera. En la Morera se hace para limitar la producción de frutos que ensucian el suelo, al mismo tiempo que se consiguen hojas más grandes, que proporcionan más sombra en verano.

En árboles ornamentales no es imprescindible cada año, sino cada 2 ó 3. En frutales sí se debe hacer anualmente.
 
c) Podas excepcionales

Este tercer tipo de poda está totalmente desaconsejada por los especialistas y sin embargo es bastante frecuente de ver tanto en arbolado urbano como en jardines privados. Terciado y desmochado: su finalidad es reducir de un plumazo el volumen de copa de los árboles a base de motosierra. Sólo en casos extremos se debería recurrir a ella.
Terciado

Desmochado
- El terciado: consiste en cortar todas las ramas del árbol dejando aproximadamente un tercio de su longitud.

- El desmochado: es más salvaje todavía puesto que se cortan las ramas a ras del tronco.

Hay especies que no soportan las podas fuertes: Fresno, Abedul, Castaño de Indias, Prunus spp. (por ejemplo, ciruelo, melocotonero), Melaleuca, etc. El Magnolio (Magnolia grandiflora) pierde mucha savia con los cortes y por tanto, las podas drásticas lo daña y tarda en recuperarse. Los Manzanos (Malus spp.) tampoco toleran las podas drásticas porque les suelen provocar infecciones por hongos.

El problema viene porque a los árboles, en lugar de hacerles una Poda de Mantenimiento regular cada poco tiempo (cada 2, 3 ó 4 años), que es lo deseable, se los abandona completamente y llega un momento en el que presentan un volumen muy grande y un ramaje denso. Entonces se recurre a terciar o desmochar las ramas. De un plumazo se reduce el volumen excesivo y se acaba con el enmarañamiento.

El terciado o el desmochado son un mal menor a los que sólo se debería recurrir en casos muy concretos, como ramas que están secas; ramas grandes que tienen un evidente riesgo de rotura; ramas muy atacadas por plagas o enfermedades; árboles decrépitos muy débiles y estropeados que, antes de talarlos, se puede intentar vigorizar con una poda fuerte.

Forma de hacer los cortes

Todo corte es una herida. Es preciso que los cortes sean limpios, sin desgarros, para que el labio cicatrizante se forme correctamente. Para conseguirlo, el primer paso es utilizar herramientas de corte bien afiladas y el segundo, darlo por el lugar correcto.

Los cortes hay que darlos en el sitio justo, ni muy pegados al tronco, ni muy alejados. Los muy alejados dejan un tocón difícil de cicatrizar y se pudren.

En ramas de un diámetro grande, para que no se produzca un desgarro de la corteza hay que cortarla en dos pasos. Se hace una muesca primero, se corta más arriba y por último, el tocón que queda se elimina sujetándolo.
 
Un corte que haya quedado con los bordes irregulares se debe recortar o perfilar para que salga mejor el labio cicatrizante. Si una tormenta, el viento, etc. tira una rama, lo conveniente es eliminar todo el material astillado y dejar una zona ''limpia" con cambium vivo para que cierre.

Los cortes grandes (más de 10 cm. de diámetro) hay que evitarlos siempre que se pueda, pero si hay que hacerlos, deben alisarse y retocarse hasta que queden perfectos. El riesgo de pudrición aumenta considerablemente cuando los cortes exceden los 5 cm de diámetro.

Podar siempre sobre un brote o rama que haga de 'tirasavias' para que cicatrice mejor y evitar así la formación de tocones secos. En los tocones suelen aparecer chupones mal anclados en la corteza.

La seguridad del podador es prioritaria y hay que usar según el caso, arneses, guantes, casco con careta, ropa adecuada (por ejemplo, hay unos pantalones rellenos de fibras que al contacto con la motosierra produce el bloqueo de ésta), sogas resistentes, escaleras, andamios, etc.

Se recomienda comprar siempre herramientas y materiales de calidad porque merece totalmente la pena.

martes, 31 de enero de 2012

Épocas de poda

Los árboles, arbustos, frutales, trepadoras y rosales se podan en invierno, preferiblemente a finales del invierno para evitar el frío intenso, pero a lo largo del año también se pueden y de hecho, se deben hacer intervenciones ligeras para eliminar elementos indeseables tales como:

    - Ramas secas, rotas, enfermas.
    - Ramas que estorben.
    - Ramas que hayan crecido mucho (chupones).
    - Rebrotes que hayan podido surgir desde la misma raíz.
    - Flores y frutos pasados.
    - Si es necesario, corregir la asimetría para mejorar la apariencia, por ejemplo, si está la copa descompensada.

Ventajas de la época de poda en invierno

    * Resulta menos debilitante para el árbol al no eliminar hojas (si es caduco). Las podas fuertes en primavera son un gran castigo para los árboles y arbustos porque es el momento en el que más necesitan las hojas.
 
    * La estructura de ramas se ve mejor sin hojas y facilita la poda.

    * Sale menos volumen de 'forraje'.

    * En invierno hay menos trabajo en el jardín.

    * En invierno la diseminación de ciertos hongos que pueden aprovechar las heridas de los cortes para infectar están más inactivos.

    * En primavera o verano hay riesgo en especies que "sangran" mucho por los cortes. Arces, Abedules, Chopos, Nogales, etc., pierden mucha savia si se podan en primavera o verano. Las Coníferas (por ejemplo, los Pinos) con la poda en invierno reduce al mínimo la pérdida de savia y resina por el corte de ramas.

    * Un aspecto positivo que tiene podar en primavera o verano es que los cortes cicatrizan más rápido que en invierno; pero cuidado con esas especies que "sangran" mucho.

    * Podar en primavera o verano, para intervenciones muy ligeras, es válido. O en el caso de árboles y arbustos que florecen al inicio de la primavera no se deben podar en invierno, sino esperar a que florezcan y hacerlo justo después porque si no, nos "cargaríamos" la floración de ese año. La floración es muy temprana. Las yemas de los ramos del año anterior son las que darán las flores. Si cortas los ramos antes de florecer eliminarás las yemas de flor y por tanto la floración.

    * Arbustos que NO se podan en invierno para no perder la floración, sino cuando la floración ha terminado.

 

      - Azalea (Azalea sp.)
      - Camelia (Camellia japónica)
      - Citiso (Cytisus sp.)
      - Durillo (Viburnum tinus)
      - Forsitia (Forsythia sp.)
      - Glicinia (Wisteria sinensis)
      - Hortensia (Hydrangea macrophylla)
      - Lilo (Syringa vulgaris)
      - Lluvia de oro (Laburnum anagyroides) 
      - Retama amarilla (Spartium junceum)
      - Rododendro (Rhododendron sp.)
      - Taraje (Tamarix tetandra)
      - Tomillo (Thymus sp.)
      - Veigela (Weigelia sp.)
      - Viburno (Viburnum opulus